¿Podrás curar mis heridas y llenarme de hermosas vivencias? Tu sonrisa me devolvió la vida y tus manos despertaron las ganas de volver a amar.
A este hombre muchas noches lo he besado, me he adueñado de su cuerpo, y sin pausa me he bebido su calor, sus caricias, su silencio...
Que pensarías cariño si yo te dijera que con tus caricias has secado los ríos de pena y tristeza,
Este amor complicado y sencillo se metió en el bolsillo de tu jumper azul.
A un Ángel le pregunté, ¿Cuál es el peor castigo? Y el Ángel me respondió;