El trabajo del pescador es uno de los más difíciles del mundo y que también esconde más peligro, días y noches navengando en altamar, enfrentandose a la fuerza abrumadora del océano ya los caprichos meteorologicos que surgen.
En tierra firme tenemos la seguridad de encontrar refugio de las grandes tormentas que nos puedan acechar pero en altamar un barco se enfrenta al océano sin ninguna protección más que los propios conocimientos de los pescadores.
A pesar de estas condiciones adversas que se han dado en los ultimos tiempos, la pesca ha sido un modo de vida para la gente que vive junto al mar desde tiempos remotos. El mar en su gran generosidad produce alimentos para toda la gente sencilla que depende de él y un medio en el cual ganarse la vida.
La mayor parte de la gente estaría de acuerdo en que requiere cierto grado de locura llevar a cabo este trabajo,el pasar semanas sin ver a sus familias, pero la realidad es que el pescador tiene un grado de asombro increíble por el mar. Las tormentas, las redes, la aventura, todo crea un ambiente de reto y convivencia con la naturaleza. El mar es el contrincante y a la vez el incansable proveedor.
Son muchas las poblaciones que dentro de nuestro pais siguen con las enseñanzas de sus antepasados, en las cuales trabajan sus propias redes, se han convertido en preciado reclamo turistico, paseando por poblaciones de asturias, cantabria, podemos encontrarnos con sus puertos pesqueros llenos de encanto.
fuente: ocio.teoriza.com
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