Te metiste en una relación algo tormentosa, te gustaba desde el principio pero tenía un grave defecto: es casado. Sin embargo, ya le diste rienda suelta a ese amor y ahora estás involucrada de pies a cabeza. Esto es lo que te espera.
El amor es una cosa maravillosa, de eso no hay duda. Cuando amamos a alguien traemos a la relación cada parte de nuestro ser, pero erróneamente pensamos que para que la relación funcione una gran dosis de amor será suficiente . . .
Es desde cuando él te pidió de salir que estás tan alborotada: no logras prever cómo se comportará. La primera cita está siempre llena de expectativas. Se presta mucha atención a lo que el otro hace. No siempre pero, és fácil interpetrar sus actitudes.