 Hablar de los orígenes del flamenco en España implica un análisis exhaustivo de la historia de la península ibérica: desde la conquista de los moros, presentes en el territorio por más de siete siglos, hasta el sufrimiento del incomprendido pueblo gitano, que asegura que el espíritu flamenco está en su sangre, y la alegría y buen humor propios de los andaluces.
Lo cierto es que independientemente de la imprecisión de origen y cronología (que para muchos tiene lugar en 1783 cuando Carlos III liberó a los gitanos de las persecuciones), el flamenco es una de las expresiones artísticas más emblemáticas del pueblo español, tanto por la estética de sus bailes, ritmos y cantes, como por la pasión que se le imprime a cada compás.
El arte jondo, como también se le conoce, está compuesto por tres elementos esenciales: el cante, el baile y el toque (de guitarra o caja) que, al fusionarse, expiden esa fuerza e intensidad propia de la disciplina.
El cante nace del grito, de la queja, del llanto y hasta de la rabia. Usualmente, lo ejecutan voces ásperas, ahogadas y rotas. No encanta ni complace, sino que busca ir directamente al sentimiento. Sus modalidades más antiguas son la toná, la siguiriya y la soleá, de las cuales surgieron los restantes estilos o palos conocidos, entre ellos, la saeta, el tiento, la bulería, el fandango, la petenera, la sevillana y la rumba.
El baile, por su parte, viene del zapateo, el tango y la bulería. Sus variaciones se multiplicaron a partir de las alegrías y soleares. Los movimientos que le acompañan son ligeros, pero llenos de la fuerza de sus ejecutores. Los bailaores tradicionales llevan trajes y adornos que hacen mucho más atractiva su interpretación, a diferencia de los del nuevo flamenco, para quienes la fuerza interior es más significativa que el ornato y la ligereza.
El toque, comenzó la acción de producir sonidos con los nudillos de los dedos, sin guitarra, sólo con el zapateo o taconeo a manera de acompañamiento. Pero gracias a la posterior inclusión de la guitarra, hoy el toque logrado independizarse y convertirse en un arte de gran dificultad. Este despertar de la guitarra flamenca es atribuido a Paco de Lucía, quien desde los "tablaos" de los años sesenta y setenta, impresionó con su talento a nativos y extranjeros.
Evolución y cambios
Como toda expresión artística, el flamenco ha pasado por una serie de cambios tanto en su ejecución como en su interpretación, pero sin perder su esencia sentimental, que es lo que le ha dado el renombre internacional que tiene hoy. De hecho, no fue sino entre 1869 y 1910, cuando adquirió su forma definitiva, considerada la más pura, el cante jondo, gracias al desarrollo de los cafés-cantantes, locales donde se interpretaba el arte jondo.
Luego, el cante estaría marcado por el flamenco ópera y la influencia de ritmos antillanos y caribeños, de donde nacieron los fandangos, los cantes de ida y vuelta y sus particularidades: guajiras, milongas, rumbas y colombianas. Esto contribuyó a un auge mundial por este género. En 1955, se llegó a una época de renacimiento flamenco, cuando los tablaos sustituyeron a los cafés-cantantes e impulsaron las carreras de figuras clave como el reconocido Antonio Mairena, Paco de Lucía y Camarón de la isla.
De allí en adelante, el flamenco se ha abierto a nuevos ritmos y estéticas, absorbiendo influencias del jazz, bossanova y la salsa, y dando paso a nuevos ejecutores del baile como Joaquín Cortés, tal vez uno de los más famosos del género. En el área musical, el principal exponente es Raimundo Amador, junto a su hermano Rafael Amador en la Agrupación Pata Negra.
Rostros del arte jondo
Paco de Lucía: Francisco Sánchez Gómez "Paco de Lucía" nace en Algeciras, el 21 de diciembre de 1947. Desde pequeño, vivió en un ambiente flamenco que fomentó su pasión por el género y le valió varios reconocimientos durante la juventud.
En 1961 se incorpora al grupo flamenco de José Greco, con quien realiza giras por todo el mundo y a través de quien conoce a Sabicas, el máximo exponente de la guitarra flamenca del momento. De ese contacto, surge un nuevo Paco de Lucía, ahora creador.
Se une a uno de los cantaores más grandes que ha dado la historia del flamenco, Camarón de la Isla y con él llega un éxito rotundo. Ya por ese entonces empieza a ejecutar solos de guitarra.
En 1967 graba su primer disco, "La fabulosa guitarra de Paco de Lucía", al que le sigue dos años después "Fantasía Flamenca", "El Duende Flamenco de Paco de Lucia", "Fuente y Caudal", "Almoraima" y bandas sonoras de películas.
Hoy día es considerado el mejor exponente de la música flamenca.
Tomatito: José Fernández Torres "Tomatito" nació en Almería en 1958, rodeado de guitarras flamencas. Desde pequeñito escuchó el toque de su padre, Tomate, y el de su abuelo: Miguel Tomate. Por si fuera poco, es sobrino del legendario tocaor Niño Miguel. A los doce años, cambia su residencia almeriense por la ciudad de Málaga y allí empieza su carrera musical, actuando en tablaos y acompañando a los grandes: Enrique Morente, La Susi, Vicente Soto, José Menese, Pansequito y al legendario Camarón de la Isla, durante sus últimos años.
Tras la muerte de Camarón, Tomatito comenzó una fulgurante carrera como guitarrista en concierto, con gran éxito en los templos de más prestigio de la música culta, el Auditorio Nacional de Música de Madrid, Palau de la Música Catalana de Barcelona, Palau de la Música de Valencia, Palacio de Congresos de Granada, Universidad Complutense, Festival de la Guitarra de Córdoba, etc.
Ha participado en numerosos Festivales Flamencos y distintos eventos musicales en toda España, bien acompañando a los cantaores de mayor prestigio, o preferentemente con su propio grupo en los locales para grandes públicos, como plazas de toros, polideportivos o salas de fiesta.
Camarón de la Isla: José Monje Cruz nace en San Fernando, Cádiz en 1950. Recibe el nombre de "Camarón de la Isla" por su pelo rubio y ser oriundo de San Fernando. Comienza a cantar en público a los ocho años. En 1969, graba su primer disco junto a Paco de Lucía, con quien se mantuvo por 20 años.
Durante 1979 se aparta de los circuitos musicales y luego vuelve con nuevos conceptos. En 1980 publica "La Leyenda del tiempo", grabación clave para entender la evolución de Camarón. Poco después, se une a Tomatito con quien compartiría la fama hasta el 2 de julio de 1992, cuando muere en Barcelona a la edad de 41 años.
Hoy es considerado una referencia para todos los jóvenes cantaores de flamenco.
Joaquín Cortés: De sangre gitana, nació en Córdoba en 1969. A la edad de doce años, se va a Madrid donde comenzó su entrenamiento en danza. Formó parte del Ballet Clásico Nacional Español de donde se levantó rápidamente a las filas de solista.
Después de dejar este cuerpo de baile, participó en un gran número de funciones de gala junto a grandes figuras como Maya Plisetskaya, Silvie Guillen, Pere Schauffus, Marie-Claude Pietragalla y Julio Bocca y colaboró con diversas compañías, como la coreografía para Carmen en la arena en Verona y sus participaciones en el Festival de Flamenco de Tokio y en el clásico "Don Quijote" con el ballet clásico de Caracas.
En 1992, creó su propia compañía que ha realizado giras a nivel mundial y ha participado como actor y bailaor en diversas películas españolas.
fuente: mipunto.com
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