Es desde cuando él te pidió de salir que estás tan alborotada: no logras prever cómo se comportará. La primera cita está siempre llena de expectativas. Se presta mucha atención a lo que el otro hace. No siempre pero, és fácil interpetrar sus actitudes.
Te espera en la puerta de tu casa y tú miras enseguida cómo está vestido.
De cualquier modo es mejor no dejarse influenciar por lo que lleva puesto. Apenas llegados a ese restaurante tan lindo, entre una copa y otra de vino , uno empieza a charlar. Una señal de seguro interés es el hecho que comience a hablar de cosas relativas a la vida privada, de la relación con las personas queridas y los amigos, de la propria realización personal y profesional, de las propias emociones.
Y no importa si está más interesado a contar de sí mismo o a escucharte ...
Eso depende de su carácter, lo importante es que no hable por toda la noche de política, de los últimos locales que ha visitado, en conclusión, de cosas que no tienen ninguna relación ni con él ni contigo.
Durante la comida, míralo. Si mientras te escucha, juguetea con el tenedor o el vaso, acercándolo hacia sí mismo, es una buena señal, significa que lleva hacia sí mismo tus palabras, porque le gustan.
Además, pongan atención a los labios, si se siente a gusto los mordisquerá, los humedecerá, los tocará con una mano y los apretará de manera lígera, como para dar un beso.
Después de la cena, otro momento importante es lo que viene después. Si te propone continuar la velada en un lugar tranquilo, donde se pueda charlar aún, quiere decir que después de haber hablado del pasado está listo a enfrentar el futuro, es un poco como si quisiera hacer una prueba: comprender si eres una potencial pareja.
He aquí el final de la velada, a lo mejor esperas un beso, él tiende la mano, si lo hace con el brazo rígido y mantiene su cuerpo a la distancia de almenos 80 cm, expresa una cierta indiferencia. Si de lo contrario, su brazo es suave, es un invito a entrar en su "espacio personal". Entonces dá tú el primer paso: bésalo en la mejilla, rozando los labios a las alturas de la oreja y bajando hacia el pómulo.
Si instintivamente acerca la cabeza hacia tí, quiere decir que le gustas, que te desea. Y a la próxima cita....
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